Edith Stein

‘En ese tiempo mi única oración era la búsqueda de la verdad’

 Edith Stein, Santa Teresa Benedicta de la Cruz : filósofa, mística, religiosa carmelita, mártir y santa alemana de origen judío. Es copatrona de Europa.

‘¿Quién eres tú, dulce luz que me colma

y de mi corazón la oscuridad alumbra?

Tú me guías como una mano materna

Y si tú me abandonas

No sabría yo dar un paso más

Tú eres el espacio

Que abarca mi ser y lo cobija

Apartada de ti,

me hundiría en el abismo de la nada,

del que tú al ser me alzas

Tú más cercano a mí que yo misma

Y más íntimo que mi propia intimidad

Y siempre incomprensible e inagotable

Escapando a todo nombre

Espíritu Santo

Amor eterno.’

Edith Stein nació en la ciudad alemana de Breslau (hoy Wrocław, Polonia) en una familia judía un 12 de octubre de 1891, día del Yom Kipur. Era la última de un total de once hijos. Su padre era un comerciante.

En 1913 ingresa a la Universidad de Gotinga, donde estudió filosofía. Atraída por la fenomenología, se convirtió en discípula del célebre filósofo Edmund Husserl. Publica su tesis de doctorado como “Sobre el problema de la Empatía”. Dentro de esta primera etapa en su pensamiento filosófico, vale también la pena resaltar su obra “Introducción a la Filosofía”. Edith Stein establece una diferencia fundamental entre los problemas de la naturaleza y los problemas de la subjetividad, formulando una antropología propiamente dicha y resaltando las características del hombre como la libertad, la conciencia, y la capacidad reflexiva.

En Gotinga, se acerca por primera vez al cristianismo y al estallar la primera guerra mundial, en 1914, sirve como enfermera en un hospital austríaco. En 1916  Edith reanudó sus estudios filosóficos con Husserl, y obtiene el doctorado en Friburgo.

Varios de los filósofos discípulos de Husserl se convierten al cristianismo. En 1921, Edith lee la autobiografía de Santa Teresa de Ávila, obra determinante para su conversión definitiva al cristianismo en 1922 .A partir de su conversión al Cristianismo inicia una nueva etapa en su pensamiento filosófico. Se dedicará al intenso estudio de las obras de Santo Tomás de Aquino y del Beato Duns Escoto. Sin negar su primera etapa como fenomenóloga estrictamente husserliana, y tomando como base filosófica sus primeras obras filosóficas de antropología, escribirá “Potenz und Akt”, un estudio profundo acerca de los primeros principios metafísicos del ser: el acto y la potencia y de qué manera se desvelan éstos en el ser humano.

Posteriormente escribirá “Ser Finito y Ser eterno” (Endliches und Ewiges Sein), su obra magna, en la que desarrollará toda una metafísica inspirada en la filosofía de Santo Tomás y la fenomenología de Husserl.

En 1933 ingresa al Convento de las Carmelitas Descalzas de Colonia, donde toma el hábito de dicha orden, con el nombre de Sor Teresa Benedicta de La Cruz. En 1938 es enviada al Carmelo de Echt (Holanda), donde parece estar fuera de peligro por no ser conocida de la población ni de los ocupantes alemanes. A pesar de ello, es arrestada el día 2 de agosto de 1939 por la Gestapo junto a su hermana Rosa (también convertida al catolicismo), y llevada con otros religiosos y religiosas al campo de concentración de Amersfoort, y posteriormente enviada al campo de exterminio nazi de Auschwitz. La llevaron a la barraca 36, siendo marcada con el Nº 44.074 de deportación, para morir el 9 de agosto de 1942, como judía y mártir de la fe cristiana a los 51 años de edad, en la cámara de gas. Su cuerpo sin vida fue calcinado con leña en agosto de 1942 y arrojado a las afueras del campo.

Mujer de singular inteligencia y cultura, ha dejado numerosos escritos de elevada doctrina y de honda espiritualidad: una vida vivida desde lo íntimo del alma, con una inteligencia que penetra en el interior de las cosas y un corazón que sustenta la unidad del alma y el cuerpo y que experimenta la libertad soberana de la persona ante la vida.

Fue beatificada en 1987 y canonizada en 1998 por el Papa Juan Pablo II.

Algunas de sus obras: ‘Introducción a la Filosofía’, ‘Ciencia de la Cruz’, ‘Estrellas amarillas’ (su autobiografía Sobre la vida de una familia judía), ‘La estructura de la persona humana’ y ‘Ser Finito, Ser Eterno’.

Citas:

‘En el signo de la cruz, venceremos… se vean o no los frutos.’

‘No tengo otro anhelo sino que, en mí y a través de mí, se cumpla la voluntad de Dios.’

‘Quien busca la verdad, sea o no consciente de ello busca a Dios.’

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