ENCUENTRO INTERRELIGIOSO Y ORACIÓN ORTODOXA

Ayer sábado fue un día muy especial e intenso en la Semana de Oración. Pasado el mediodía, celebramos una preciosa concentración juntos cristianos y musulmanes. Ahmed El Boutaybi, presidente de la Comunidad Islámica de Soria, acompañado por muchas personas de su comunidad, y la Asociación de mujeres marroquíes con niños que portaban mensajes de paz y de condena al terrorismo, junto a ortodoxos y católicos, formamos un numeroso grupo de gente que inundamos la plaza de San Esteban y parte del Collado con palabras y gestos de fraternidad, reconciliación y paz. El día era  precioso, a pesar del frío reinante estos días, lucía el sol con mucha fuerza y la temperatura era muy agradable.
Se acercaron un grupo de niños y jóvenes de la parroquia de Santa María La Mayor que venían todos unidos sosteniendo una cuerda. Al llegar formaron un círculo con ella que nos unía a todos los presentes, queriendo manifestar con ello el lazo de fraternidad que nos une a todos aquellos que nos reconocemos hijos de Dios.
Dirigiendo el encuentro el P. Ángel Hernández, tras unas palabras de Ahmed y la lectura de un texto que hacía referencia a la voluntad siempre de paz del verdadero musulmán, el P. Gabriel Danila leyó la Palabra de Dios en el pasaje del buen samaritano y el mandamiento del amor. A continuación entre los participantes, leímos el Decálogo de Asís para la paz, a cuyos compromisos nos adherimos todos  los presentes. Y, por último, la Asociación de Mujeres Musulmanas leyeron una declaración de condena al terrorismo y denunciaron el afán de los intereses mundiales por enfrentarnos en una falsa guerra de religiones que lo único que causan es dolor, destrucción y muerte, cuando en realidad, todos los creyentes en Dios sólo tenemos ansia de paz y respeto mutuo. Concluimos haciendo un llamamiento a una libertad de expresión con unos límites bien marcados, siempre y cuando no se ofenda ni insulte a los demás. Por último, unimos nuestras manos durante unos instantes y nos saludamos con abrazos unos y otros con verdadera alegría y emoción.
El té y los dulces que compartimos y el rato de convivencia que disfrutamos todos juntos fueron un signo más de nuestro caminar en la diversidad (que nos enriquece) hacia una meta común, vivir y transmitir, con nuestras vidas, el Amor de Dios en este mundo.
El estudio bíblico de las cuatro de la tarde fue una auténtica bendición. Pudimos analizar juntos el pasaje de Jesús y la Samaritana, en las últimas reflexiones propuestas en el Octavario. Constatamos una vez más la necesidad que tenemos unos de otros, unas Iglesias de otras, para ahondar en el conocimiento pleno de la Verdad, Dios, y para ayudarnos y sostenernos en el seguimiento.
A las seis de la tarde, todos reunidos en la Ermita de Nuestra Señora del Mirón, dirigimos a Dios nuestra oración, participando de una oración ortodoxa, la Paraclisis, oración de gran profundidad y belleza que nos hizo sentir esa pertenencia espiritual a la única Iglesia de Cristo, la invisible, la formada por todos aquellos creyentes en Cristo Jesús, independientemente de nuestras respectivas confesiones. Se realizó una colecta para la campaña por Irak que Ayuda a la Iglesia Necesitada está llevando a cabo para ayudar a los cristianos perseguidos y sufrientes en aquél país. Como siempre, después de la bendición y la unción de aceite que nos impuso el P. Gabriel, compartimos unos deliciosos dulces rumanos y gozamos de un rato de encuentro y convivencia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *