DEL AÑO PAULINO AL AÑO SACERDOTAL - JACINTO NUÑEZ REGODÓN
Jueves, Julio 2nd, 2009DEL AÑO PAULINO AL AÑO SACERDOTAL
(Jacinto Núñez Regodón - Profesor de la Universidad Pontificia Salamanca) La relación entre el Año Paulino y el Año Sacerdotal va más allá de la pura sucesión cronológica. El hecho de que ambos años jubilares compartan 11 días se me antoja un signo que supera la simple casualidad. El segundo recoge del primero la sustancia de la figura de Pablo: su condición de apóstol. Hay tres elementos de esa condición que tienen carácter fundante y, en consecuencia, establecen una relación muy directa entre el ministerio apostólico de Pablo y el ministerio sacerdotal.

El primero de esos elementos, de naturaleza teológica, es el de la gratuidad: el ministerio es un don de Dios. Cuando Pablo dice que ha recibido su apostolado “no de parte de los hombres ni por mediación de hombres, sino por Jesucristo y por Dios Padre” (Gál 1,1), está remitiendo a un contexto histórico conflictivo, en el que algunos negaban la legitimidad de su apostolado. Todos los dones y carismas reclaman una acogida consciente y gozosa. También hoy la comunidad eclesial ha de renovar su aceptación del don del ministerio sacerdotal.
El segundo elemento es de carácter pastoral: la “paternidad”, que es la imagen de la que se sirve Pablo para hablar de su relación con las comunidades. En la simbología de la paternidad se da el aspecto de responsabilidad, por una parte, y el de ternura por otra. El equilibrio entre ambos aspectos se consigue por la docilidad al Espíritu, el único capaz de integrar la diversidad en la unidad y la armonía.
El tercer elemento es de naturaleza espiritual: la configuración personal del apóstol con el misterio pascual de Cristo. La debilidad, las dificultades, la propia muerte son signos de la entrega oblativa por la que el apóstol pierde la propia vida para que los otros tengan la vida de Cristo.
Fuente: Religión Digital, 1 de julio de 2009
